domingo, 11 de agosto de 2013

Los tiempos actuales.

                                                                                                                                                                                                                                                                                "La mayor sabiduría que existe es conocerse a uno mismo.”
                                 Galileo Galilei

Es una labor absolutamente complicada, el exponer de manera clara, todos los motivos y razones que dan sentido a nuestra practica en el seno del templo. En este volumen vamos a intentarlo. Nada es más aleccionador que la practica, la teoría, no obstante, es igualmente necesaria. Nuestra intención es intentar resolver todas las dudas que puede suscitar nuestra praxis en este libro, de este modo la teoría que vendrá después, estará circunscrita a la practica o trabajo que se esté enseñando en ese momento. Ademas muchos de los trabajos cuentan con lecturas complementarias, de modo que es ardua labor la que tenéis por delante.

Advertimos de antemano que la persona que piense que con la realización de este curso introductorio, o alguno de los posteriores de profundización, ya puede dar por terminada su formación será mejor que vaya cerrando este libro y se dedique a otra cosa. Si se ha prestado suficiente atención a las palabras del vídeo de apertura del templo, sabréis que este es un trabajo para toda la vida, en definitiva es UNA FORMA DE VIDA, no una labor a realizar con un principio y un final. De alguna manera, lo que intentamos aquí, es recuperar el sentir de nuestros ancestros a la hora de recorrer el sendero. Nuestra forma de vida actual, nos imposibilita y dificulta enormemente esta labor, esto implica que nuestros resultados estarán siempre parcialmente limitados salvo para unos pocos afortunados que pueden dedicar su tiempo casi exclusivamente a ello. Nosotros no nos llamamos “Monjes” por que la resonancia de esta palabra nos agrade, o quede bien como denominación. Las palabras representan conceptos: monje.
(Del prov. ant. Monge, este del lat. Tardío monăchus, anacoreta,y este del gr. μοναχός, único, solo).
1. m. Individuo de una de las órdenes religiosas sujeto a una regla común y que vive en un monasterio.
2. m. Religioso de una de las órdenes monacales.
    3. m. Anacoreta.
    (Fuente: RAE) 

      Esto quiere decir que nosotros, en la medida en que esto es posible, vivimos como tales. No encontrareis entre nosotros a nadie que posea mansiones lujosas, deportivos de alta gama, ni nada parecido, a costa de los estudiantes. Esta es una congregación dedicada al estudio del sendero oscuro, como tal, celebramos la vida en igual medida que la muerte. Disfrutamos del sexo, la comida, el arte, y todos los placeres de la vida. Comulgamos con “ El largo y prolongado desorden de los sentidos “ cuando esto es necesario, pero llevamos una vida sana y equilibrada física y mentalmente.









Un prudente equilibrio entre ambos extremos es lo deseable a nuestro entender, ni practicamos un ascetismo extremo, ni un hedonismo nihilista y desordenado. Este es nuestro camino, así te lo presentamos, y así esperamos que lo transites...                                                                                 "Nadie se baña en el río dos veces porque todo cambia en el río y en el que se baña.”
                           Heráclito de Efeso
Vivimos en un tiempo de cambios rápidos, hoy en día el ritmo de todos los acontecimientos es vertiginoso, constantemente aparecen cosas nuevas y sorprendentes, esto tiene unas consecuencias que merece la pena analizar.



Antaño, la manera de percibir el tiempo por parte de nuestros antepasados era cíclica. Las sociedades antiguas tendían a ser conservadoras y tradicionalistas, ya que el individuo tendía a esperar de la vida lo mismo que sus antepasados más inmediatos. Los ciclos naturales marcaban el ritmo, los oficios pasaban de padres a hijos y las costumbres y tradiciones iban encaminadas a reproducir los acontecimientos, a conservar el orden establecido para todos los sucesos.
Posteriormente, y a partir de la revolución industrial, todo cambió. Con alguna leve regresión como excepción, y matices debidos a la geografía y nivel de desarrollo de cada país, los tiempos empezaron a cambiar cada vez mas rápido. La manera de percibir el tiempo por ende, cambio de igual manera. El hombre actual percibe el tiempo como algo lineal, el sentimiento de comunidad que embargaba el sentir de las gentes de antaño, a dado paso a un fuerte sentido de individualismo. Hemos pasado de vivir con el pensamiento puesto en el pasado para repetirlo, a vivir con la vista en el futuro para crearlo. Se pierden costumbres y tradiciones y queremos que todo sea novedoso y reciente. Las personas y las sociedades están sujeta a lo que nosotros llamamos la “Ley del péndulo”.



Cuando sujetamos un péndulo en un extremo y lo soltamos, este, por inercia, pasa a situarse en el extremo contrario, esto es lo que ocurre en el momento actual, con el paso del tiempo el péndulo deja de balancearse y acaba permaneciendo en el centro, con leves oscilaciones a un lado u otro. La pregunta es ¿ contamos con ese tiempo ?.
                                                                                             Siempre desde nuestro punto de vista, lo deseable es un termino medio. Ambas posturas y paradigmas temporales son erróneos. Permanecer anclado en el pasado de manera inmovilista es un error, pero renegar totalmente de este y proyectarse enfermizamente hacia el futuro es un error igualmente. La sensación de desarraigo que la gente actual experimenta en sus vidas es tremenda, en el espacio de una generación pareciere que los padres ya nada tienen que enseñar a sus hijos, pues se han quedado desfasados. Debemos conservar recuerdo de donde venimos si queremos tener claro hacia donde nos dirigimos.



En nombre del “Progreso,” se nos hace creer que vivimos de manera mejor y más libre que nuestros antepasados, esto es solo cierto en una muy pequeña parte. Analicemos brevemente este texto:
Los exponentes de la creencia en el "progreso" exhiben
muchos argumentos con el objeto de probar - tanto para sí
mismos como para otros - que nuestros tiempos, con todos
sus innegables inconvenientes, son, en conjunto, mejores que
ninguna otra época del pasado, e incluso que muestran claros
signos de perfeccionamiento. No es posible analizar todos sus
argumentos en detalle. Pero uno puede detectar fáci1mente las
falacias encubiertas en los más generalizados y, aparentemente,
más "convincentes" de ellos.
Todos los defensores del "progreso" aplican enormes
esfuerzos en cosas tales como "libertad" individual,
oportunidades iguales para todos los hombres, tolerancia
religiosa y "humanidad"; el progreso en esta última línea cubre
todas las tendencias que encuentran expresión en la
preocupación por el bienestar de los niños, reformas en las
prisiones, mejores condiciones laborales, ayuda del estado a los
enfermos y desvalidos, y si no mayor bondad, sí al menos
menor crueldad con los animales. Los deslumbrantes resultados
obtenidos en años recientes en la aplicación de descubrimientos
científicos a la industria y a otros propósitos prácticos son,
desde luego, los más populares de entre todos los ejemplos que
pretenden mostrar lo maravilloso que es nuestro tiempo. Pero
este punto no lo discutiremos, puesto que ya hemos dejado
claro que de ningún modo negamos o minimizamos la
importancia del progreso técnico. Lo que sí negamos totalmente
es la existencia de algún progreso en la valoración del hombre
como tal, ya sea individual o colectivamente, y nuestras
reflexiones sobre la alfabetización universal y sobre otros
altamente glorificados "signos" de mejora de los que se
enorgullecen nuestros contemporáneos, brotan en su totalidad
de ese mismo punto de vista.
Creemos que el valor del hombre - como el de toda
criatura - no consiste en el mero intelecto, sino en el espíritu; en
la capacidad de reflejar eso que, por falta de una palabra más
precisa, elegimos llamar "lo divino", es decir, aquello que es
bello y verdadero más allá de toda manifestación; eso que
permanece eterno (y por consiguiente inmutable) dentro de
todos los cambios. Creemos en ello con la diferencia de que, a
nuestros ojos - contrariamente a lo que mantienen los
cristianos-, esa capacidad de reflejar lo divino está vinculada
estrechamente con el hombre y la salud física; en otras
palabras, que el espíritu es todo menos independiente del
cuerpo. Y no vemos que las diferentes mejoras que
atestiguamos hoy en la educación o en el campo social, en el
gobierno o aun en materias técnicas, hayan hecho a los
hombres y mujeres individualmente más valiosos en ese sentido,
o creado algún nuevo tipo perdurable de civilización en la que
sean promovidas las posibilidades de perfección completa del
hombre. Los hindúes parecen ser el único pueblo que, por
tradición, comparte nuestros puntos de vista, aunque en el
transcurso del tiempo han fracasado a la hora de guardar el
orden divino - la ley de las castas naturales dirigentes. Y
nosotros, el único pueblo de Occidente que ha tratado de
restaurarlo en los tiempos modernos, hemos sido materialmente
arruinados por los agentes de esas fuerzas de la falsa igualdad
que el mundo llama fuerzas" de "progreso".

                                                                  ¿Progreso? Es verdad que, hoy al menos, en todos los
países altamente organizados (típicamente "modernos"), casi
todo el mundo puede leer y escribir. Pero, ¿y qué? Ser capaz de
leer y escribir es una ventaja - y considerable. Mas no es una virtud. Es una herramienta y un arma; un medio para un fin;
algo muy útil, sin duda; pero no un fin en sí mismo. El valor
último de la capacidad de leer y escribir depende del objeto con
el que ésta sea usada. ¿y con qué fin es empleada generalmente
hoy? Es usada por comodidad o por diversión, por parte de
aquéllos que leen; para alguna publicidad o alguna propaganda
reprobable - para ganar dinero o arrebatar poder -, por parte de
aquéllos que escriben; algunas veces, desde luego, tanto para
adquirir como para divulgar conocimiento desinteresado de las
pocas cosas valiosas conocidas, para encontrar o dar expresión
a los pocos sentimientos profundos que pueden elevar a un
hombre a la conciencia de las cosas eternas, pero ello no sucede
hoy más a menudo que en aquellos días en que sólo un hombre
entre diez mil podía entender el simbolismo de la palabra
escrita. Hoy, el hombre o la mujer al que la educación
obligatoria ha "alfabetizado", generalmente usa la escritura para
comunicar asuntos personales a parientes o amigos ausentes,
para llenar formularios - una de las ocupaciones internacionales
de la moderna humanidad civilizada -, o para aprender de
memoria pequeñas, pero en cualquier caso insignificantes cosas
prácticas, como la dirección o el número de teléfono de alguien,
o la fecha de alguna cita con el peluquero o el dentista, o la lista
de la ropa entregada en la lavandería. El o ella lee "para pasar el
tiempo" porque, fuera de las horas de monótono trabajo, el
mero pensamiento no es lo suficientemente intenso e
interesante para servir a ese propósito.
Sabemos que hay también personas cuya completa vida
ha sido dirigida hacia algún bello destino por un libro, un
poema - una simple máxima - leído en la lejana niñez, como
Schliemann, que generosamente gastó en excavaciones
arqueológicas la riqueza recogida pacientemente para dicho
propósito en cuarenta años de pesado afán, y todo ello a causa
de la impresión dejada sobre él, cuando era niño, por la historia
inmortal de Troya. Pero personas tales siempre vivieron,Cuanto más alto es el nivel general de alfabetización, más fácil es, para un gobierno con control de la prensa diaria, de la radio y de los negocios editoriales – medios modernos de acción casi irresistible sobre la mente -, mantener
a las masas y la "inteligencia" bajo su pulgar, sin que ellos tan
siquiera lo sospechen. Entre los pueblos generalmente analfabetos pero de pensamiento más activo, gobernados abiertamente a la antigua manera autocrática, siempre pudo un profeta, portavoz directo de los Dioses o de aspiraciones colectivas genuinas, confiar en alzarse entre la autoridad secular y la gente. Los mismos
sacerdotes jamás pudieron estar demasiado seguros de
mantener por siempre al pueblo bajo su obediencia. El pueblo
podía decidir si quería escuchar al profeta. Y en ocasiones lo
escuchó. Hoy, dondequiera que la enseñanza universal
prevalece, los exponentes inspirados de verdades eternas –
profetas - e incluso los defensores desinteresados de cambios
prácticos en el tiempo, tienen cada vez menos oportunidades de
aparecer. El pensamiento sincero - el pensamiento realmente
libre - dispuesto, en nombre de una autoridad sobrehumana o de
un humilde sentido común, a cuestionarse los fundamentos de
lo que es oficialmente enseñado y generalmente aceptado, es cada vez menos probable que prospere. Es, repetimos, mucho
más fácil esclavizar a un pueblo alfabetizado que a uno que no
lo esté, por extraño que esto pueda parecer a primera vista. Y la
esclavitud será asimismo más duradera. La ventaja real de la
actual enseñanza universal es la de permitir apretar la garra del
poder gobernante sobre los millones de tontos y engreídos. Ese
es, probablemente, el motivo por el que es machacado en
nuestras mentes, desde la infancia en adelante, que la
"alfabetización" es semejante a una bendición. La capacidad de
pensar por uno mismo es, sin embargo, la verdadera bendición.
Y ello siempre fue y será el privilegio de una minoría, una vez
reconocida como una élite natural y respetada. Hoy, la educación
obligatoria masificada y una literatura crecientemente
estandarizada para el consumo de cerebros "condicionados" -
señales destacadas del "progreso"- tiende a reducir a esa minoría
a las proporciones más pequeñas posibles; finalmente, a
suprimirla por completo. ¿Es esto lo que quiere la humanidad?
Si es así, el género humano está perdiendo su “raison d'etre” ,( Razon de ser ) y cuanto más pronto venga el fin de esta así llamada civilización, mejor...”

Savitri Devi – Escrito en 1958-

                                                                                                                Al margen de las inclinaciones de la Autora, reconocida defensora de la superioridad aria y las ideas de Adolf Hitler, creemos justo reconocer que este texto es de rabiosa actualidad, y fácil extrapolación a los tiempos actuales. Al margen de estúpidas teorías raciales, que no compartimos, si que reconocemos que solo una pequeña minoria esta capacitada para conducirse de manera libre por la vida.

“ La libertad no es gratis “

( Hell´s Angels – Motorcycle club - )

Vivimos engañados, bajo la falsa apariencia de progreso se nos manipula, somos prisioneros de una enfermiza rueda de consumo, estamos destruyendo el planeta. Contamos con herramientas como Internet, que por el momento es una ventana abierta y libre al mundo, y la gran mayoría carece de criterio para emplearla. En lugar de buscar la sabiduría de nuestros antepasados, intentar aplicar los principios que desde hace dos mil años nos indican como vivir mejor, nos preocupamos por buscar un nuevo telefono movil. Trabajamos como campesinos en las tierras de un señor feudal, ( Hoy sus empresas ), los recaudadores de impuestos siguen desangrándonos, nuestro tiempo esta absolutamente hipotecado.


Se nos adoctrina para que respondamos con unas pautas de conducta determinadas como respuesta a reclamos y estímulos publicitarios, sensoriales, o existenciales. Nos llenan la cabeza con falsos espejismos de éxito, triunfo, popularidad o fama, los cuales en realidad, solo están al alcance real de quienes los han diseñado para controlar a las masas. Se nos programa para la reproducción de hábitos enfermizos de consumo para ser predecibles, que luego cambian a su antojo según sus necesidades ( ahora se fuma , ahora no, ahora lo deseable es un cuerpo sano, ahora lo que prima es ser puro intelecto, etc.) Se banaliza, fagocita, y comercia, con toda suerte de cosas, vendiendonoslas una y otra vez bajo distinto envoltorio. No llevan a comprar de rebajas prendas a 5 euros con un precio anterior de 15 tachado en rojo, cuando la elaboración, distribución, y posterior, venta de dicha prenda costo 2 euros a la empresa... Compran nuestro voto ( esa falsa apariencia de libertad democrática ) con promesas que no cumplen. Banqueros, políticos, religiosos, y demás parásitos existenciales, hacen su agosto a costa de la ignorancia de las gentes que ellos han adoctrinado en la mansedumbre, transformándonos en esclavos. ¡ Bienaventurados los mansos, porque ellos heredaran el reino de los cielos !, mientras tanto ellos disfrutan del paraíso en la tierra.... ¡ Algo harías en tu vida anterior para sufrir así, sométete, cambia tu karma y en la próxima vida vivirás mejor!... yo mientras tanto disfruto de mi carga Karmica presente, que es vivir a tu costa.... ¿ Queréis que sigamos ?, un solo tema de los aquí expuestos es motivo suficiente para escribir varios libros sobre como somos engañados. Nosotros no vamos a cambiar el mundo, pero te vamos a dar las herramientas necesarias para cambiarte a ti mismo, mejor dicho te vamos a ayudar a emplearlas, pues estas se hallan en tu interior.


Esta disertación, que aparentemente poco tendría que ver con lo que aquí te enseñamos, va dirigida a que despiertes, a que te des cuenta de que la vida tal y como te la presenta el “ sistema “ no te va a conducir a la felicidad, solo tu mismo puedes hacerlo, a través de nosotros o de cualquier otro camino que encuentres y sea genuino y autentico... TU DECIDES...
( Extracto del libro introductorio al presente ciclo formatico del Templo de la Luna Azul.)


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