miércoles, 21 de agosto de 2013

DE LOS EONES...

                                                                                      DE LOS EONES...
La humanidad ha evolucionado a través de cuatro principales estados de consciencia, o eones, y un quinto está en el horizonte. El primer eón emerge de la bruma del tiempo. Fue una era de Chamanismo y Magia cuando los gobernantes de los hombres tuvieron un firme control de las fuerzas psíquicas. Tales fuerzas confirieron un alto valor de supervivencia sobre el insignificante hombre desnudo viviendo en íntima comunión con los peligros de un entorno hostil. Esta forma de consciencia ha dejado su marca en las diversas tradiciones subterráneas de la brujería y la hechicería. También ha sobrevivido en las manos de varias culturas aborígenes en las cuales los poderes fueron usados para imponer la conformidad social. 


                                                                                              El segundo eón Pagano surgió con un modo de vida más establecido cuando comenzaron la agricultura y la habitación en la ciudad. Mientras formas de pensamiento más complejas surgieron y los hombres se mudaron mucho más lejos de la naturaleza, el conocimiento de las fuerzas psíquicas devino confuso. Los Dioses, los espíritus, y la superstición ansiosamente llenaron las fisuras creadas por la pérdida del conocimiento natural y la expansiva consciencia del hombre respecto a su propia mente.

El tercer eón (Monoteísta) surgió dentro de las civilizaciones paganas y barrió lejos su vieja forma de consciencia. El experimento fue comenzado una vez en Egipto pero falló. Éste realmente vino a lo suyo con el Judaísmo y más tarde con la Cristiandad y el Islam, los cuales son vástagos del primero. En el Oriente, el Budismo fue la forma que tomó. En el eón monoteísta los hombres adoraron una forma singular e idealizada de sí mismos.
El eón ateísta surgió dentro de las culturas monoteístas occidentales y comenzó a esparcirse por todo el mundo, aunque el proceso está lejos de completarse. Está lejos de ser una mera negación de las ideas monoteístas. Contiene las nociones radicales y positivas de que el universo puede ser comprendido y manipulado mediante la observación cuidadosa del comportamiento de las cosas materiales. Se considera que la existencia de los seres espirituales es una cuestión sin ningún significado real. Los hombres miran hacia su experiencia emocional como su única base de significado. 
                                                                                                                                                               Al presente algunas culturas se han quedado en un eón mientras otras se han adelantado rápidamente, pero la mayoría nunca se han liberado de los residuos del pasado. De esta manera la hechicería mancilló las civilizaciones paganas e incluso la nuestra. El Paganismo mancilló el Catolicismo, y el Protestantismo. El tiempo requerido para que una cultura dirigente se abra paso dentro de un nuevo eón se acorta como la historia progresa. El eón Ateísta comenzó hace varios cientos de años. El eón Monoteísta comenzó de dos y medio a tres mil años hace. El eón Pagano comenzó aproximadamente seis mil años hace con los comienzos de la civilización, mientras que el eón Chamánico se remonta al amanecer de la humanidad.

Hay señales de que el quinto eón está desarrollándose donde podría ser esperado – dentro de las porciones dirigentes de las adelantadas culturas ateas.
La evolución de la consciencia es cíclica en la forma de un espiral ascendente. El quinto eón representa un retorno a la consciencia del primer eón pero de una forma más elevada.
La filosofía caoísta se volverá de nuevo una fuerza, intelectual y moral, dominante. Los poderes psíquicos serán buscados cada vez más para solucionar los problemas del hombre. Una serie de profecías, generales y específicas, pueden ser extrapoladas desde las tendencias actuales para mostrar como esto acaecerá, y que rol jugarán los Illuminati en ello.

Décadas, posiblemente siglos, de guerra están adelante. Los remanentes del monoteísmo están colapsando rápido, a pesar del extraño resurgimiento, antes del humanismo secular y el consumismo. Los súper-estados tecnológicos y ateístas están ensayando por un collar de fuerza sobre la consciencia de la humanidad. Estamos entrando en una fase que puede devenir tan opresiva al espíritu como el monoteísmo medieval. La ecuación producción/consumo está llegando a ser cada vez más difícil de asir o balancear, mientras la religión consumista de las masas comienza a dictar políticas. 

                                                                    Más y más mecanismos para la regulación forzosa del comportamiento han de ser introducidos mientras que que la densidad poblacional empuja a los individuos a buscar formas cada vez más extravagantes de satisfacción en el sensacionalismo material. El problema con cualquier sistema de creencias es su tenacidad e inercia una vez está establecido y es dominante. Las religiones medievales asesinaron a millones para proteger su propia hegemonía. Innumerables cruzadas, jihads, quemas y masacres fueron cometidas. A la larga, ningún nivel de persecución pudo aplazar la inevitable ascendencia del Ateísmo.

Hoy son los súper-estados ateístas los que están supliendo las armas y dejando caer las bombas en apoyo de la hegemonía del capitalismo consumista o el comunismo consumista. Y esto es solo el comienzo. La lógica ciega del consumismo y la tecnología causarán que la alienación, enajenación, avaricia y crisis de identidad se eleven a tales niveles catastróficos que la situación puede estallar en una guerra muy destructiva. Ahí puede estar una anomalía de la sociedad que puede tomar la forma de una jihad anti-tecnológica. Esto no resolverá las contradicciones del sistema sino que simplemente introducirá una nueva época oscura y bajará la velocidad de los cambios. No importa cuan trascendentales puedan parecer estos momentos, si suceden, no afectarán el movimiento de la consciencia a final de cuentas. Únicamente afectarán su cronometraje. Pero los Illuminati deben estar listos para sacar provecho de los cambios que definitivamente ocurrirán. Entre estos están:

La Muerte de la Espiritualidad. Las ideas fijas acerca del espíritu esencial o la naturaleza del hombre serán completamente abandonadas mientras que que una tecnología emocional devendrá más refinada. Las drogas, sexualidades obscuras, afición por modas pasajeras, entretenimientos extraño y el sensacionalismo material son un rastreo preliminar hacia este fin. Los productos químicos, la electrónica, y la cirugía servirán solo para esclavizar. La Gnosis, el Alfabeto del Deseo, y otros métodos mágicos sirven para liberar.

La Muerte de la Superstición. El prejuicio contra la posibilidad de lo oculto y sobrenatural cederá contra una Tecnología Mágica en desarrollo. La telepatía, telequinesis, influencia mental, hipnosis, fascinación, y carisma serán sistemáticamente examinados, refinados y explotados como métodos de control. Podemos ver magos trabajando detrás de alambre de púas y en celdas subterráneas también. 

                                                                                                       La Muerte de la Identidad. Las ideas sobre el lugar de la persona en la sociedad, su rol, estilo de vida, y cualidades del ego, perderán su apoyo mientras que que las fuerzas cohesivas en la sociedad se desintegren. Los valores sub-culturales proliferarán a tal desconcertante extensión que una nueva clase de profesionales surgirá para controlarlos. Semejante Tecnología de la Transmutación tratará en modas, en formas de ser. Los asesores de estilo de vida se convertirán en los nuevos sacerdotes de nuestras civilizaciones. Ellos serán los nuevos magos.

La Muerte de la Creencia. Abandonaremos todas las ideas fijas sobre lo que es absoluto o valioso y que constituye la moralidad mientras que una Tecnología Psicológica de desarrolla. Las técnicas de modificación de creencia y comportamiento en la milicia, en psiquiatría, en lugares de detención, en propaganda, en las escuelas y en los medios de comunicación devendrán tan sofisticados que la verdad se convertirá en un asunto de quién la crea. La realidad devendrá mágica.

La Muerte de la Ideología. Las ideas sobre qué forma debe tomar la aspiración humana cederán a una ciencia de la preservación del mecanismo de control – el gobierno y sus agencias. Estos pueden tornarse globales o semi-globales, pero su preocupación primordial se volverá la preservación del gobierno, para o contra el pueblo. La cibernética primitiva proliferará dentro de una Tecnología Política. Los gobiernos serán provistos con la disyuntiva de acomodarse a la variedad humana coordinada y proliferante o buscar reducir esa variedad a través de medidas represivas. 
Peter carroll-Liber null-

No hay comentarios:

Publicar un comentario