viernes, 26 de julio de 2013

Buscador de senderos.

                                                           "Lo que quiere el sabio, lo busca en sí mismo; el vulgo, lo busca en los demás..."
CONFUCIO                                                                                                                                                              No dejará de sorprenderme la sin razón de algunos a la hora de descalificar el camino de los demás. Creo que es de una estupidez más que evidente, a la hora de trabajar el sendero oscuro, circunscribir tus practicas a un molde rígido y limitado. Todo buen conocedor del sendero oscuro es consciente de que a día de hoy, y ya desde hace algún tiempo, todos los sistemas eficaces han bebido y beben de diversas fuentes. En un sendero como el de la mano izquierda, fuertemente imbuido de antinomianismo, y por naturaleza rebelde y fuertemente individual, esto cobra si cabe un mayor sentido. Ya desde el siglo dieciocho, las ordenes mágicas de la época volvieron sus ojos a la sabiduría que desde oriente se les presentaba. Desde entonces, la praxis de muchos sistemas ampliamente difundidos, y el sendero individual de muchos practicantes, gusta de beber de toda fuente que pueda de un modo u otro, total o parcialmente, resultar útil al practicante.                                                                                                                                    En verdad seriamos unos necios si no supiéramos reconocer que esto entraña el peligro de resultar en una mezcolanza extraña, contradictoria, e inútil en muchos casos, es cierto, no lo negamos. Es aquí donde entra el criterio y la habilidad de cada cual para integrar en su dinámica unas y otras practicas de un modo consecuente y útil. Las puertas de la oscuridad tienen una combinación para cada persona, y solo a cada cual corresponde hallar dicha combinación. Quienes niegan la verdad de esto son los que tienen un problema, no quienes lo intentan. Quienes en dicha dinámica nos hallamos inmersos, tenemos el trabajo de integrar nuestras practicas de un modo provechoso, no el de resultar creíbles o políticamente correctos para el criterio de terceros, los cuales por otra parte, harían mejor en centrarse en su propio desarrollo. Lamentablemente a la hora de trabajar el ego, ya sea para desprenderse de la parte de el que nos resulta superflua, o para fortalecer la que nos resulta útil, hay quienes necesitan descalificar lo que no entienden, en un vano intento de reafirmarse en su insignificancia.

1 comentario:

  1. Lamentáblemente, encontramos dogmáticos en todos los campos del conocimiento, en todas las religiones, creencias, ¡hasta en un sistema de conocimiento (o religión, llamalo como quieras)que se supone que es absolútamente personal. No se supone, lo es por propia definición. Pero hasta hay llegan los borregos, inseguros, creadores de muros, han de querer crear su parcela con lo que esta bien y lo que no. Esa gente necesita vivir la vida con un manual de instrucciones (bien detallado, tipo Ikea), Mi rechazo vaya para ellos.

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