jueves, 25 de abril de 2013

Tratos con deidades / Invocación a Morrigan.

                                                                                                                                     Le pregunté entonces qué dioses adoraban en aquella ciudad, y me respondió: “ A todos los dioses a quienes el Tiempo no ha matado todavía “                                                                                                                  ( Lord Dunsany – Días de ocio en el país de Yann )                                                                                                       
                                                                                                                                               Dentro del grupo de entidades están las llamadas formas divinas. Respecto a su origen hay divisiones al respecto. Para algunos son parte de las estructuras de pensamiento pertenecientes al conjunto de la humanidad desde tiempos inmemoriales. Para otros son formas de pensamiento mayores, que habrían adquirido existencia propia, al ser alimentadas por la energía de sus adoradores. Para otros son entidades de otras dimensiones, las cuales no podemos percibir totalmente al estar la mente humana limitada por el numero de dimensiones que habitamos. En lo que a nosotros respecta, pensamos que existen muchas cosas más antiguas que el hombre, y tendemos a ser respetuosos a la hora de acercarnos a ellas. Algo que si hemos podido comprobar por nosotros mismos, es que parece que algunas deidades están más activas que otras. En un primer momento, pensamos que esto podía depender del numero de personas que mantenían viva la creencia en un dios en particular. Posteriormente pudimos comprobar que algunas personas, no experimentaban problema alguno al trabajar con una deidad determinada, mientras que a otras les resultaba imposible. ¿ cuestión de afinidad ? ¿ falta de preparación para asimilar el paradigma de la deidad en cuestión ?¿ la deidad carece de la presencia suficiente ?. Queriamos creer que se trataba de un mezcla de todos estos factores. 

                                                                                 No obstante la responsabilidad en el fallo a la hora de tratar con deidades suele caer sobre el practicante, ya que olvida que: la deidad siempre esta presente y escucha de un modo u otro. El conseguir ( en el caso de una evocación ) una mayor manifestación depende de la habilidad del practicante. Señalaremos no obstante que la mejor manera de tratar con formas divinas es la invocación, el trabajo a través de sueños, o visiones en un espejo negro, producirá resultados más rápidamente que un intento formal de manifestar a la entidad. La evocación funciona mejor con otras entidades de orden menor. En lo que atañe a la forma de trabajar con las deidades intentaremos dar un ejemplo de muestra. Imaginemos que queremos invocar a Morrigan, el aspecto mas oscuro de la Diosa Tal y como la conciben las brujas.



                                                                 Empezaremos por recabar toda la información posible de cuanto se relaciona con dicha diosa para diseñar el ritual. Podemos seleccionar para nuestra ropa colores que tradicionalmente se le atribuyan a Morrigan. Asimismo, también sería conveniente escoger una noche de luna nueva, periodo este de oscuridad, e íntimamente relacionado con dicha deidad. Esto es igualmente valido a la hora de escoger inciensos y plantas para confeccionar perfumes o infusiones. También es interesante la búsqueda de objetos rituales relacionados, que podamos emplear en dicho ritual. Podemos también escoger algún tipo de canto existente dedicado a ella, o si tenemos la habilidad suficiente, confeccionarlo nosotros, o escribir algún tipo de ensalmo.


Hemos de tener claro por supuesto, porqué queremos invocar a dicha deidad. Normalmente será porque queremos atraer a nuestras vidas alguno de los atributos que tradicionalmente se le atribuyen. Morrigan es la diosa de la guerra, y por lo tanto de la muerte. Pero también representa la renovación; la muerte que da a luz a una nueva vida tras fallecer, el amor y el deseo sexual. La vida y la muerte no lo olvidemos, están muy unidas en el universo celta. En el caso de esta Diosa en concreto, puede que queramos invocarla para incorporar en nosotros la aceptación de la muerte como parte indisoluble del ciclo de la vida y de la muerte. Tal vez para mitigar la perdida de un ser querido o su inminente partida. O puede que tal vez nos hallemos en un momento de pugna en nuestras vidas y pensemos, acertadamente, que el aspecto de diosa de la guerra de Morrigan, puede darnos fuerzas para la inminente confrontación.                                                                                                     Como podemos ver las posibilidades son infinitas, al igual que el panteón a emplear. Aunque no necesariamente siempre es así, normalmente el resultado obtenido va en directa proporción al esfuerzo invertido. Haremos bien entonces en irnos preparando poco a poco para dicho ritual. Podemos comenzar su diseño y preparación con la luna menguante y culminarlo cuando  alcance el periodo de luna nueva, momento en el cual llevaríamos a cabo el ritual. Cabe esperar que para cuando llegue el momento en cuestión, nuestra psique se halle ya preparada a causa de la sugestión recibida. Todo es absolutamente valido para alcanzar nuestro objetivo. Cualquier cosa que sirva para desencadenar nuestra imaginación es bienvenida. Si ademas empezamos a soñar con la Diosa en cuestión por las noches tanto mejor, es síntoma de que la señal a llegado a nuestro subconsciente.                                                                                                                                          Ejemplo de ritual:
              Habiéndonos preparado de la manera descrita antes preparamos las herramientas. Las enumeradas aquí son un ejemplo, cada cual debe sentirse libre de como afrontar el diseño del ritual. Emplearemos una vela negra y otra plateada, un incienso de sándalo, un cáliz con algún licor para libaciones( por ejemplo hidromiel). Vestiremos ropas negras y debe ser preferiblemente una noche de luna nueva. Podemos emplear un cráneo de cuervo como símbolo de Morrigan o improvisar un sigil como los mostrados abajo. También portaremos el cuchillo sagrado "Athame".

 


Comenzaremos con un ejercicio de nuestra elección para centrarnos y elevar las energías, una meditación o un enraizamiento pueden servir. Acto seguido encendemos las velas y el incienso y trazamos el circulo de la manera en que tengamos costumbre. En este punto musitaremos unas palabras ( mejor que sean de cosecha propia ) y efectuamos la libación en honor a Morrigan. Continuaremos meditando unos instantes y reuniendo cuanta energía nos sea posible, luego pasaremos a entonar el ensalmo que tengamos preparado en función de aquello que queramos solicitar de la Diosa. Mostraremos aquí unas palabras de ejemplo bajo el supuesto de que el rito está destinado a que la fuerza de Morrigan entre en nosotros, de este modo afrontaremos con mayores garantías una situación de conflicto o lucha.
                                                                                                                                                     ¡ Tar mo bhean ar an oíche, Morrigan bandia an bháis!                                            ¡ Madre de la batalla, señora de la muerte, escucha este mi ruego.
Vuelca tu fuerza en tu hijo como un torrente de sangre, espanta
a mis enemigos, que los cuervos devoren sus restos.!
¡Que el agua de los ríos se lleve la sangre de sus prendas y
el miedo de mi corazón, Oh madre de la noche !

                                                                                                                                                                Una vez pronunciadas estas palabras nos produciremos un pequeño corte en la palma de la mano con el Athame, ( Nosotros lo afilamos pues lo empleamos para los cortes en los ritos, otras corrientes dicen que solo ha de emplearse como herramienta ritual, esto es falso y solo despoja a los ritos de la fuerza que poseían antaño ), ungiremos el cráneo o el sigil con la sangre y pasaremos a sentarnos en una postura cómoda. Tras un cierto periodo de tiempo, en que visualizaremos a Morrigan concediendonos los solicitado, pasamos a relajarnos y dejar la mente abierta a cuantas impresiones de un modo u otro tenga a bien mandarnos la diosa.                                                                                                                                                   Damos por cerrado el ritual, nótese que nosotros no desterramos las energías, las potencias que convocamos son nuestras aliadas y no deseamos que su energía desaparezca de nuestro entorno, más bien al contrario. Como conclusión diremos que es necesario incidir y practicar una y otra vez, la deidad siempre esta allí escuchando, con el tiempo y la practica las señales se harán más evidentes y las muestras de contacto mayores. Practicas como las enumeradas en la              “visión de la noche “, tienen como objetivo agudizar nuestros sentidos y psique para percibir toda suerte de señales en el trabajo mágico. Es cuestión de esfuerzo, constancia y paciencia.

7 comentarios:

  1. Hola!

    Me ha encantado esta entrada, me parece muy interesante además de ser una información valiosa para aquellas personas que empiezan en el trato con deidades (me incluyo). Espero que en un futuro se siga publicando entradas de este estilo.
    Mi enhorabuena por vuestra dedicación y trabajo!

    Un saludo al equipo.
    Arabela.

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    1. Gracias Arabela por tu comentario, es posible si quieres, solicitar que se trate algun tema en el que tengas particular interes.
      Un saludo afectusoso
      ¡ HO Drakon, Ho Megas !

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  2. por favor magia vudú. invocación gracias

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  3. hermoso lo de morrigan. podrían hablar de la magia vudu'? invocaciones y rituales?

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  4. Lo lamentamos, pero el voodoo y los cultos africanos en general es algo que escapa a nuestro ámbito de conocimiento. No nos gusta hablar de algo que no conocemos mediante artículos de consulta desde un prisma puramente teórico e intelectual. Respetamos y apreciamos toda forma de culto antigua, y siempre tenemos a gala hablar desde la experiencia.

    No queremos usurpar protagonismo en aras de obtener más lectores o reconocimiento, es por ello que te recomendamos que busques entre la lista de enlaces alguno que te lleve a una web en que sean los propios practicantes de dichas formas de culto quienes hablen de si mismos.

    Un saludo afectuoso.

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  5. Muy interesante, la Morrigan es mi Diosa, y me gustó mucho lo que proponen.

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