miércoles, 10 de abril de 2013

No tendré miedo...

    No tendré miedo. El miedo mata la mente. El miedo es la pequeña muerte que conduce a la destrucción total. Afrontaré mi miedo. Dejaré que pase por mi y a través de mi; y cuando gire mi ojo interior para escrutar su camino, estaré solo yo. Mi miedo habrá desaparecido.                                       ( Frank Herbert- Dune )
    El miedo.... Una herramienta largamente empleada a lo largo de la historia como herramienta de control. También es, por supuesto, algo que la madre naturaleza a puesto a nuestra disposición para ayudar a nuestra supervivencia. El miedo dispara nuestra adrenalina y nos hace más fuertes, despierta nuestra fascinación sobre un tema determinado, pero también paraliza. ¿ que hacer con el miedo entonces ?. En magia son muchos los momentos en que abordar determinadas practicas despierta el miedo en nosotros. Buena señal pensamos nosotros, el miedo es indicativo, las más de las veces, de que nos encontramos frente a frente con algo que excita nuestra imaginación, es novedoso, prohibido, o ataca directamente a lo establecido como correcto socialmente. No nos cansaremos de recomendar que el practicante del sendero de la mano izquierda debe buscar su camino al margen de las formulas y practicas habituales del rebaño. 

    El sendero luciferino, la magia negra, el LHP en general, esta absolutamente impregnado de practicas, lecturas, ritos, encuentros, vivencias, etc, que de alguna manera son perturbadoras, cuando no directamente perniciosas, para nuestro equilibrio emocional. Este es el yunque en el que ha de forjarse el espíritu del mago. La aventura del conocimiento infernal forzosamente ha de ser un éxtasis salvaje, nos acerca de maneras jamas sospechadas, a tiempos olvidados de comunión con potestades salvajes y primigenias. Es una danza frenética, salvaje, indómita, que incinera nuestras neuronas para que renazcan cual ave fenix de sus cenizas, siempre en formas nuevas e insospechadas.

                                                                                  El miedo es la caricia de los amantes demoníacos, es el sensual temblor que atenaza nuestra piel al tacto de lo desconocido, es el incógnito sabor de unos labios nuevos. No evitéis el miedo, integrarlo, permitid que todo pase a través de el. El miedo es la trémula luz de la luna, que ilumina el sendero del viajero en la oscuridad de la noche. Es la luz que alumbra orgías y bacanales, es el fuego que cauteriza heridas abiertas. No se puede vivir con miedo, o mejor dicho no se puede vivir contra el miedo. ¿ se puede vivir sin muerte ?, naturalmente que no... Preguntaos que hay tras vuestros miedos en magia. Da igual que practiquéis formas de culto “ Blancas “, siempre habrá alguien que os censure y señale con el dedo. Escucha a tu corazón, la sangre derramada clama a voces tu retorno, tu herencia ancestral se hace eco de esta llamada. La noche, la magia, la sangre, la muerte, el diablo, y el éxtasis de lo prohibido siempre te recibirán con los brazos abiertos. Podrás leer en los ojos de las bestias decirte “ Bienvenido hermano, baila con nosotros la danza de la vida y la muerte “,

La emoción más antigua y más intensa de la humanidad es el miedo, y el más antiguo y más intenso de los miedos es el miedo a lo desconocido. (Howard Philips Lovecraft)

1 comentario:

  1. El miedo, ese aliado de cuando aun éramos insectos, reptiles, mamiferos, que nos ayudaba a galvanizarnos y huir en situaciones de peligro, a 'idear' nuevos sistemas para salir adelante. Mas tarde, con el despertar de la conciencia humana, al tomar conciencia de la inmensidad, deviniendo miedo a lo desconocido. Paralizante para unos, acicate para otros a encontrar nuevas explicaciones a lo oculto.
    No puedo estar más de acuerdo con esta frase de Lovecraft!

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