miércoles, 17 de abril de 2013

Los Amos de la Noche.

                                                                              Existen seres que viven al margen, voluntariamente recluidos en sus noches de excepción, magos de la vida de los que no se habla jamás, porque no poseen la ciencia del compromiso, de la hipocresía pretenciosa, de los que se mofan "los grandes nombres" de los pequeños hombres del mundo. Preferimos nuestros pequeños nombres a los Grandes Hombres del mundo. Su verdad oculta hace de ellos, por tomar un término de nuestro amigo Serge Hutin, «gobernantes invisibles».”

                                                ( Jean paul Bourre )                                                            
                                                                                                                                                                    Vivimos tiempos revueltos, todo es inmediatez, vértigo, cambio, queremos el mundo y lo queremos ya. Olvidamos prontamente que son las piedras milenarias las que sustentan los templos de antaño, no las cabañas de ladrillo y hormigón de la prisa contemporánea. Es fácil para quien comienza el sendero, dejarse deslumbrar por las falsas promesas de inmediatez de resultados. ¿ No quedan maestros ?, Quizás lo que no quedan son discípulos... Sacrificio, entrega, dedicación, palabras estas, que representan conceptos y valores cada vez más raros en el tiempo de los hombres actuales.


                                                                                                             No confundáis los triunfos mundanos con logros espirituales, si bien es cierto que pueden ir de la mano, no es el fin ultimo del camino de lucifer. Hubo imperios que gobernaron el mundo por siglos, ahora el polvo del desierto acaricia las ruinas de su memoria, y solo el eco del tiempo nos trae recuerdos de su pasada grandeza. No pretendemos con estas palabras, dar a entender que unicamente los místicos anacoretas tienen la ultima palabra en magia, pero si señalar que es necesaria una cierta renuncia y distanciamiento del mundo. Es necesario respetar la armonía de la música de la vida, todo lo demás es disonancia y ruido.

         Pocos son en verdad, los que pueden jactarse de escuchar con nitidez el susurro de los antiguos dioses, de embriagarse con su éxtasis salvaje, de zambullirse en el Caos primigenio y retornar triunfantes, bañados en la sangre del dragón. Hubo un tiempo en que potestades más altas y ocultas, dejaban su impronta en el Alma de los hombres, desafíos de vida y muerte, formaban parte indisoluble del sendero iniciatico de quienes aspiraban a conocer los secretos más profundos. Cada árbol, cada piedra, cada vuelo de las aves, traían enseñanza, mensajes, y lecciones. ¿ A que renuncias hoy para alcanzar el secreto del grial ?. El mayor sacrificio de todos, el más valioso que todo adepto del sendero oscuro podrá ofrecer jamas, es uno solo y solo uno. Uno mismo...de muchas y diversas formas, tanto literalmente como día a día. Hasta que esto no sea comprendido, asumido, e integrado, desistid de emprender este camino. Tarde o temprano este camino acaba en el altar del sacrificio. El sendero te modela, te cambia, te transforma, puede ser sutil en ocasiones, en otras será como el golpe de un Titan. Si no estas dispuesto a configurar tu vida como exige el sendero solo te extraviaras en el, pues no te llevará a ninguna parte. Es preciso entrar en comunión con nuestra memoria ancestral, dejar que nuestra serpiente interior nos guie entre las mareas del tiempo. Alzar los ojos hacia un cielo antiguo, vivir un tiempo de impulsos primordiales, de salvajismo descarnado y animal, todo ello sin desintegrarnos en el proceso, definitivamente no es camino para todos.
                                                                      Acercaos pues a quien vive su credo sin aspavientos, sin jactancias, sin alardes, ellos son los que en la intimidad de su practicas hablan con los dioses, son sus pies los que han hollado el sendero que desciende hasta el Hades. Ellos, los que llevan años de practica silenciosa, los que nunca hablan de lo que hacen y no a todo el que pregunta contestan. Ellos, los que en un final y glorioso momento caerán a tierra como un meteoro del cielo, ardiendo en un fuego inmortal que los consumirá en un ultimo y postrer sacrificio. Ellos, los Amos de la noche...

                                                                                                            ¿En este siglo donde resuenan grandes prodigios, cómo se puede reconocer el vuelo del águila?... Por su caída, porque su caída lleva todavía la impresión de la altura....”

                                                ( Jean paul Bourre )


1 comentario:

  1. "¿No quedan maestros?, Quizás lo que no quedan son discípulos... Sacrificio, entrega, dedicación, palabras estas, que representan conceptos y valores cada vez más raros en el tiempo de los hombres actuales."

    Menuda frase, me ha llegado completamente al corazón porque puedo verme reflejado más de lo que quisiera en ese mal de esta sociedad, del que tan profundamente hablas.

    Lo dicho, un placer leerte.

    Manon

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