lunes, 14 de enero de 2013

Rompiendo Cadenas.

                                          ROMPIENDO CADENAS.                                                        “ Los primeros impulsos son siempre los más naturales” LuisXIV.                                                                                               Una de las primeras cosas que debemos hacer si verdaderamente queremos iniciar el sendero de la mano izquierda es ser honestos con nosotros mismos. Eso significa que tarde o temprano deberemos enfrentarnos a nuestra sombra. La sombra tal y como Carl Jung la concebía es un reflejo oscuro de nosotros mismos, es una nefanda mezcla de miedos, deseos reprimidos, frustraciones, negaciones, deseos insatisfechos y un sinfín más de ejemplos de negación de nosotros mismos. Mal que nos pese somos nosotros mismos los que consentimos en que así sea, si bien es cierto que el comienzo de tan alienante proceso tiene lugar a una edad bien temprana y cuando más maleables y vulnerables somos. Cuando somos niños nuestro entorno, educadores, padres y valores sociales nos van indicando que es “ Bueno “ y que es “ Malo “, esto no siempre es necesariamente correcto, solo es lo que de un modo mayoritario es socialmente aceptado como tal. Lastimosamente vamos almacenando en un rincón de nuestra psique tan triste bagaje, el cual tarde o temprano aflora a la superficie de una u otra forma. Como practicantes del sendero oscuro deberemos enfrentar esa sombra, pues es parte de nosotros mismos. No os engañéis ¡ oh vosotros que aspiráis a catar el cáliz de la gran ramera de babilonia ! Pues al contrario de lo que muchos piensan el camino siniestro no es un camino de maldad, excesos, promiscuidad y libertinaje. Si bien es cierto que todo ello puede emplearse, más siempre como un medio para llegar a un fin y no como un fin en si mismo.



Debemos romper todo resto de condicionamiento anterior, el recipiente ha de estar vacío si quiere recibir nuevos néctares. Normalmente en el seno de nuestra sociedad el sentimiento de culpa y la maniquea visión del bien contra el mal serán los censores mentales más corrientes. Damos por hecho que si el neófito ha llegado hasta aquí a trascendido ya tales miedos y si bien no se ha desprendido aun de lastre semejante por lo menos se halla en disposición de hacerlo con la mayor celeridad posible. No disertaremos pues sobre el sinsentido del concepto de pecado o el sentimiento de culpa, pues entendemos que alcanzáis a comprender el uso de herramienta de control que de tales conceptos se ha hecho, haremos dos breves apuntes al respecto y daremos las herramientas necesarias para erradicarlos. Para nosotros lo más parecido a un pecado seria robarle algo al futuro para sacrificarlo por el presente, ( por ejemplo expoliar recursos naturales que el día de mañana les serán indispensables a las generaciones futuras para su subsistencia ). El sentimiento de culpa es relativo ¿ se culpa el lobo por matar a la oveja ? No nos culpemos por aquello que está en nuestra naturaleza humana, evitemos eso si los actos que por avaricia ,orgullo y demás solo los seres humanos realizan. Es un tema espinoso este, ¿ hasta donde llega nuestra libertad luciferina y donde esta el limite a respetar para con los demás ? En realidad no es tan complicado, de primeras tiende siempre la mano, pues más tendrán a ganar siempre dos seres colaborando antes que compitiendo o disputando. De ser rechazado retirate o si eres atacado destruye, si eres superior directamente y si estas en inferioridad de condiciones engaña, y posteriormente gracias al subterfugio triunfa y vence, no hay más ley que esta.


Pasemos ahora a ilustrar con un ejemplo concreto como romper un condicionamiento de años para sentirnos libres de emprender el camino oculto. Los métodos son tan variados y numerosos como la imaginación del ser humano puede ofrecer y es en realidad el propio ejecutante el que debe encontrar el método que mejor se ajuste a sus expectativas. Si por ejemplo el aspirante ha sido educado en la fe católica, el tan conocido pacto con el diablo sería un buen ejemplo a seguir, ya que como forma de psicodrama es una buena herramienta. La evocación/invocación de entidades a este plano de forma real es otro tema de naturaleza notablemente distinta y que no trataremos en este momento, ciñámonos pues al ámbito de lo psicológico que es el que nos interesa de cara a romper los condicionamientos del individuo. No se trata en absoluto de seguir a pies juntillas el conjunto de aberrantes despropósitos que podemos encontrar en cualquier grimorio medieval. Se trata más bien de diseñar un ritual, en este caso cargado de simbolismo para nosotros y que incluya un acto de renuncia a dios. La carga psicológica que para un antiguo cristiano representa esto es lo suficientemente fuerte como para romper ese condicionamiento y hacerle emerger como una criatura nueva, no daremos aquí las indicaciones para ritual semejante pues como ya hemos mencionado con anterioridad cada persona tiene su combinación y lo deseable es que que cada cual encuentre la suya. Los libros de Anton Zsandor Lavey o los textos de magia caótica deberían bastar para alimentar la imaginación de los más faltos de ideas. Lo primordial es que encontremos la manera de preparar nuestra psique para el camino que vamos a recorrer de aquí en adelante, cualquier sentimiento de duda , culpa o el más mínimo rechazo, por fuerza interferirá negativamente en toda operación mágica que emprendamos y en sus posteriores resultados, ya que será, al tratarse de nuestro subconsciente, como si tratásemos de defender una ciudad amurallada de un enemigo cuando uno de nuestros propios hombres les está abriendo la puerta para que nos invadan. Indefectiblemente estaremos abocados al más estrepitoso de los fracasos. Dicho esto solo queda repetir una vez más, olvídese cualquiera de traspasar las puertas negras si antes no a llevado a cabo este o cualquier otro ejercicio de higiene mental. Si nuestra mente no se halla libre de prejuicios para emprender el camino lo único que lograremos es destruirnos a nosotros mismos y muy probablemente a cuantos nos rodean. El camino a seguir posteriormente es arduo y plagado de peligros e incógnitas y si nadie puede garantizar un resultado exitoso a una mente preparada mucho menos puede esperar triunfo alguno la mente del pusilánime.  (Los monjes de la luna Azul )                                           

No hay comentarios:

Publicar un comentario